viernes, 20 de abril de 2007

Viernes primaveral!!! A ver dura todo el finde.

Hoy queria poneros 2 chistes, pero ambos con cierta moraleja. El primero sobre Dios. Ahora que hay crisis en la religión catolica, como en otras religiones, ¿habrá llegado la globalización al mundo celestial?

Por otro lado, somo muy dados a la automedicación, sin consultar a especialistas y dado que nuestra visión esta limitada a la falta de conocimiento, a veces podemos cometer verdaderas burradas como les pasa a los habitantes del segundo chiste.

Que los disfruteis al igual que el finde.


"En un pueblo, dos hombres se llamaban Joaquín González। Uno sacerdote, el otro taxista. Quiere el destino que los dos mueran el mismo día.
Entonces llegan al cielo, donde les espera San Pedro, quien le pregunta al primero que se presenta:
- ¿Tu nombre?
-Joaquín González
-¿Sacerdote?
-No, no; taxista.
San Pedro consulta su planilla y le informa:
- Bueno, te has ganado el Paraíso. Te corresponden estas túnicas de seda con hilos de oro y esta vara de oro con incrustaciones de rubíes. Puedes ingresar.
-Gracias, gracias!!!- dice el taxista.
Pasan dos personas más y luego le toca el turno al otro Joaquín, quien había presenciado la entrada de su paisano.
– ¿Tu nombre?
- Joaquín González.
- ¿El sacerdote, verdad?
- Sí. -Muy bien, hijo mío, te has ganado el Paraíso. Te corresponde esta bata de poliéster y esta vara de plástico.
Muy sorprendido, el sacerdote le replica:
- Perdón, no es por presumir, pero... debe haber un error. ¡Yo soy Joaquín González, el sacerdote!!!
- Sí, hijo mío, te has ganado el Paraíso, te corresponde la bata de poliéster...
- ¡No, no puede ser!!!- exclamó interrumpiendo a San Pedro - Yo conozco al otro señor; vivía en mi pueblo y era un desastre como taxista!!!. Se subía a las aceras, chocaba todos los días. Una vez se estrelló contra una casa, conducía muy mal, tiraba los postes del alumbrado, se llevaba todo por delante. ¡Y yo me pasé cincuenta años de mi vida predicando todos los domingos en la parroquia!!!.
¿Cómo puede ser que a él le den las túnicas de seda con hilos de oro y la vara de..., y a mí esto? ¡Debe haber un error!!!.
- No, no es ningún error - dice San Pedro.
Lo que pasa es que aquí en el cielo ha llegado la globalización con sus nuevos enfoques administrativos - Y agrega:
-Nosotros ya no hacemos las evaluaciones como antes.
-¿Cómo?. No entiendo.
- Mira, te voy a explicar brevemente tu caso para que lo entiendas enseguida: Durante los últimos cincuenta años cada vez que tú predicabas, la gente se dormía;
pero cada vez que el taxista conducía, la gente rezaba y se acordaba de Dios.
Entonces, ¿quien vendía más nuestros servicios?. Ahora, sólo nos interesan los resultados, hijo mío.

¡Re - sul - ta - dos!!."





"Un jóven, acaba sus estudios de Graduaciación de Medicina.
Su padre muy contento le regala un descapotable con el que realiza un viaje en solitario.
Llega a un pequeño pueblo y se dirige hacia la gasolinera para cargar combustible.
La estación estaba vacía y a pesar de tocar varias veces el claxon nadie salía a atenderle.
Tras repetidos toques de bocina aparece un niño y le dice:
“Señor, nadie le vá a atender. Ayer se murió la hija del dueño y están todos en el velatorio”
El joven licenciado piensa por un momento y llega a la siguiente conclusión:
"Si no puedo seguir y no sé a que hora acabarán, me voy a acercar al velatorio, ya que otra cosa no puedo hacer"
Llega al lugar donde estaba organizado el velatorio y por curiosidad se acerca al ataud
De repente, se fija y observa algo raro.
Llama al padre y le dice:
"Mire, soy médico, su hija no ha muerto está en estado catatónico que aparentemente lo parece, pero no ha muerto"
El padre le pregunta completamente nervioso:
"¿qué se puede hacer?"
El joven doctor, le explica que existe una posibilidad remota de que vuelva a despertarse, provocándola una sensación fuerte
El doctor le dice al hombre:
"¿su hija tenía novio?"
Extrañado por la pregunta, le dice que sí y que se encuentra allí.
"Bien, entonces que la saquen de la caja, la lleven a una cama y que la haga el amor durante toda la noche"
El padre dispone para que se haga lo que el doctor ha dicho, aunque con sus reticencias lógicas y le pide que se quede para que compruebe
por sí mismo el “resultado”.
Después de cuatro horas en la habitación, se abre la puerta y aparece ¡la muchacha viva!
Todos festejan el hecho con alegría, e idean unos festejos a los que invitan al doctor.
Éste, se disculpa alegando que ha de ir a visitar a un familiar que se encuentra enfermo.
Le cargan de gasolina el depósito, si bien les promete que de regreso, se pasará por el pueblo
Después de 15 días, decide regresar y pasar por el pueblo a ver qué tal se encuentra la muchacha.
Llega a la gasolinera y se repite la situación de la primera vez, nadie le atiende y tras tocar igualmente el claxon, aparece el muchacho
que estaba allí cuidando el negocio.
Nada más verle, sale corriendo y le dice:
"¡Menos mal que ha vuelto Doctor! Hace 10 días murió Don Zoilo, el padre de la muchacha que Vd. salvó y ya le ha dado por culo
la mitad del pueblo ¡Y sigue sin resucitar! "

MORALEJA:
LA MISMA MEDICINA NO SIRVE PARA TODOS"



Buen finde, besos,

Mánu